Buenas noticias de seguridad en Envigado: Gracias a labor de la Comisaría Tercera, Andrés vivió su primera Navidad con su madre tras 9 años separados

  • Andrés es un niño de nueve años, quien estuvo separado de su madre biológica desde los seis meses de vida. En este diciembre, él pudo regresar a vivir con su progenitora, luego de una larga búsqueda y gracias al trabajo y compromiso de la Comisaría de Familia Tercera de Envigado, ubicada en la Casa de Justicia de El Salado.

 

Así inició la historia de Andrés

Carmen, la madre biológica del pequeño, quedó en embarazo siendo una adolescente de 14 años. Ella vivía en Marinilla, donde el niño nació con una enfermedad congénita. Debido a la situación, la abuela paterna de Andrés presentó el caso en la Comisaría de dicho municipio, donde le concedieron la custodia provisional y los cuidados personales del menor.

 

Cuando el pequeño tenía nueve meses de nacido, su padre biológico fue asesinado, hecho por el que su abuela se trasladó hacia Sopetrán, con la excusa de enterrar a su hijo y luego regresar

a Marinilla con el bebé. Sin embargo, la abuela nunca regresó y la madre biológica perdió todo contacto con el menor.

 

 

Pasan los años separado de su madre

Los años pasaron y Carmen aprovechó la tecnología para buscar a su hijo por medio de la red social Facebook. En alguna ocasión le hicieron promesas de darle datos del niño, pero la cuenta finalmente fue bloqueada y nunca supo del paradero de Andrés. Ella continuó durante mucho tiempo la búsqueda del menor, sin obtener ningún resultado.

 

Entretanto, y sin nadie saberlo, la abuela y el menor estaban viviendo en Medellín, donde ambos ejercían la mendicidad. La abuela le mentía al niño sobre el paradero de su verdadera madre y le aseguraba que él no tenía más familia.

 

Por el hecho de ejercer mendicidad con un menor de edad, a la abuela le quitaron el niño para trasladarlo a un internado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF, pero nadie logró contactar a la familia del pequeño para restablecerle sus derechos.

 

 

La situación empeoraba cada día más para Andrés

Pasado un tiempo, el niño regresó a vivir con su abuela. En esa época, ella conoció a un hombre y tomó la decisión de convivir con él en una vivienda de Envigado. El menor era maltratado física y psicológicamente, estaba descuidado y no recibía acompañamiento escolar.

 

La situación fue reportada por una persona anónima y, asimismo, por la Institución Educativa donde estudiaba el menor. Además, desde la I.E. también informaron sobre comportamientos inusuales que presentaba el niño en las aulas de clases y con sus compañeros de estudio.

 

El caso lo recibió el ICBF y, posteriormente, lo remitió a la Comisaría Tercera de Envigado, por ser de su competencia territorial. La Comisaría comenzó la intervención del caso, descubriendo que lo reportado era real, con el agravante de que el menor consumía sustancias alucinógenas.

 

Durante la intervención se descubrió que con el menor habitaba también un hombre homosexual, propietario del inmueble, quien tenía comportamientos sexuales con el menor. La abuela del niño, sabiendo la situación, nunca lo reportó y prefirió callar.

 

Debido a estas circunstancias, se tomó medida provisional de protección con el menor, siendo conducido inicialmente al Centro de Emergencias de nuestro municipio, tal y como lo dicta la Ley 1098 de 2006 (Código de la Infancia y la Adolescencia).

 

 

La esperanza parecía estar perdida…

La Comisaría Tercera de Familia de Envigado llevó a cabo la ardua labor de encontrar a la madre biológica de Andrés y demás familia del menor, debido a que la abuela del niño no suministraba ningún tipo de información. Los funcionarios de dicha dependencia enviaron comunicados a Alcaldías, al Sisbén, a emisoras, a periódicos, entre otros medios y entidades.

 

Finalmente, gracias a esta búsqueda lograron ubicar la familia extensa del menor y a su madre biológica en Marinilla. El paso a seguir fue hacer la solicitud a la Comisaría de dicho municipio, para que realizaran la vista a la residencia de la familia recién encontrada y evaluaran si estaban en la capacidad de recibir el menor.

 

Al finalizar la evaluación de la familia materna del menor, se llegó a la conclusión de que son personas reconocidas y líderes en su municipio, quienes estaban en capacidad de acoger al niño. Ellos, al ser entrevistados, reiteraron que la abuela paterna del niño se lo llevó desde que era sólo un bebé y lo ocultó durante toda su vida.

 

Después de la correspondiente intervención y preparación psicológica, debido a que el menor no reconocía su familia materna por todo el tiempo que estuvo separado de ella, se realizó el restablecimiento de derechos para que el menor retornara a con Carmen, quien estaba feliz de poder tener a su hijo después de tantos años de búsqueda e intranquilidad.

 

 

Una historia con un final feliz

Este caso demuestra que, gracias a la labor del día a día de las Comisarías de Familia de nuestro municipio, una tarea que a veces es invisible, se pueden cambiar y mejorar vidas.

 

En la actualidad, Andrés está feliz al lado de su mamá, pasaron juntos su primera Navidad, compartirán su primer fin de año, recuperarán todo ese tiempo perdido y tan valioso entre un hijo y una madre y dejarán atrás todas las heridas del pasado.

 

 

Mayores informes
Secretaría de Seguridad y Convivencia
339 40 31

 

*** LA HISTORIA SE PUBLICA CON AUTORIZACIÓN DE LA MADRE.
*** LOS NOMBRES Y LUGARES FUERON CAMBIADOS PARA PROTEGER LA IDENTIDAD DE LOS PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA.